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#15 Cómo gestionar la frustración

¿Te cuesta gestionar la frustración y no sabes cómo hacerlo mejor?

Nuestro día a día está repleto de situaciones que nos llevan a desesperarnos por no saber gestionar (mejor) nuestra frustración. 

Piénsalo: 

  • Repetir lo mismo una y otra vez y no conseguir que cale el mensaje. 
  • Mandar correos completos que da la sensación que nadie se los ha leído por la  respuesta que te llega. 
  • Tratar de hacer mucho, teniéndolo todo perfectamente planificado y que finalmente nada resulte como esperabas.

¿Te suena? 

La frustración es una emoción que nos bloquea para que no sigamos realizando las mismas acciones que no han tenido resultados. 

En realidad la frustración viene a nosotros con un mensaje claro: puedes hacerlo mejor tomando nuevas decisiones. 

Pero en lugar de eso solemos buscar culpables: o bien me culpo a mí mismo, a otros o incluso a algo abstracto. 

Cómo ayuda una intervención estratégica a transformar la frustración

En muchos casos debajo de una emoción de frustración se esconden creencias de identidad como «no puedo», «no soy capaz», «a otros les sale pero a mi no»…
 
Por eso una Intervención Estratégica es eficaz en estos casos porque es como cirugía emocional yendo a la raíz del problema.
 
Y es que su efectividad está en que descubre con rapidez el momento en que se generó el problema.
 
Así, una vez descubres eso entonces los resultados son profundos y duraderos de manera que puedes solucionar problemas muy antiguos con rapidez y eficacia.
 

¿Qué pasos tengo que seguir para gestionarla yo?

Hoy te traigo 5 pasos que te ayudarán a gestionarla mejor: 

Paso 1 – Reconoce la emoción

Lo ideal es hacerlo en cuanto aparezca.

Si te descubres teniendo ataques de ira explosivos o de repente te inunda una tristeza que no sabes de dónde viene es muy probable que estés haciendo frustración. 

Paso 2 – Encuentra su origen

Como te decía es en este paso en el que te puede ayudar una intervención estratégica, para saber cuál es la base de ese sentir, porqué está apareciendo. 

Paso 3 – Busca alternativas

Ya sabemos que lo único que quiere la frustración es que busques una mejor solución, así que aísla la estrategia que has estado utilizando hasta ahora y busca otra con la que sustituirla.

De hecho mi recomendación es que no busques solamente una alternativa, ya que quienes tienen 3 o más opciones de solución acaban dando con la buena. 

Paso 4 – Decide cómo vas a actuar ahora

Teniendo varias alternativas ahora disponibles elige cuál es la siguiente que vas a poner en marcha. 

No se trata de acertar a la primera sino de seguir avanzando. 

Paso 5 – Revisa los resultados

Ten en cuenta que si la nueva alternativa no da los resultados que queremos no es un fracaso, algo habremos aprendido que seguro nos deja más cerca del objetivo. 

Resumen

Mi recomendación para trabajar la frustración es vivir una intervención estratégica y también tener en cuenta estos 5 pasos:

  1. Reconoce la emoción 
  2. Encuentra su origen
  3. Busca alternativas 
  4. Decide cómo vas a actuar ahora
  5. Revisa resultados

Y ahora cuéntame, ¿cuál es ese momento en el que a ti más te afecta la frustración?

Me encantará leerte. 

#14 Emociones Positivas

A veces nos da la impresión que las emociones positivas se resisten a acudir a nuestra vida. 

Suele ser más fácil percibir todo lo que os hace sentir mal: los agobios del día a día, el cansancio, la sensación de estar frenada en tu carrera profesional, la culpa, la frustración…

¿Qué son las emociones positivas?

En realidad hablando desde un enfoque de inteligencia emocional no hay emociones ni buenas ni malas, simplemente son emociones.

Pero lo que está claro es que hay unas emociones que nos apetece sentir con mayor frecuencia: las que llamamos emociones buenas o emociones positivas.

(Más adelante te hablaré también de las emociones negativas, para que tengas la información suficiente que te permita apreciarlas como lo que son, señales de acción. Pero como te digo será más adelante).

Hoy vamos con las que nos gusta sentir con frecuencia.

¿Cuáles son las emociones positivas?

Pues seguramente cada uno tengamos nuestro «top seven». 

Las más frecuentes y que nos hacen sentir bien a la gran parte de personas son: 

Amor

El mejor antídoto frente al miedo, la tristeza, la soledad, la injusticia…

Sirve para todo. 

Gratitud

Emoción que nos permite ser conscientes de lo afortunados que somos (y no me refiero económicamente hablando). 

Contribución

Dar, apoyar o entregar a los demás nos gusta por cómo nos hace sentir y cómo hace sentir al otro. Además nos permite formar parte de algo y favorece nuestra auto-estima. 

Pasión

Es lo que nos hace movernos. Puede ser pasión hacia una persona, hacia un proyecto, hacia una idea, hacia un valor…

Con pasión los retos son menos. 

Confianza

Nos permite sentir seguridad y esperanza hacia alguien, hacia un evento, una situación… 

Es algo que tardamos en construir y que es muy fácil destruir. 

Energía

La notamos cuando sentimos vitalidad, ganas de hacer y desarrollar proyectos. Sin ella sentimos que no podemos avanzar. 

Alegría

Es un gran motor. Sonreír y divertirse genera satisfacción y bienestar.

¿Cómo construir tus propias emociones positivas?

Llegados a este punto seguro que te habrás dado cuenta de que es muy probable que cada uno tengamos nuestra propia definición de lo que tiene que pasar para sentir amor, energía, alegría…

Y eso es perfecto. 

Pero cómo puedo hacer para sentirlas con mayor frecuencia. 

Pues aquí va lo realmente importante de la entrada de hoy. 

Sentirlas estas emociones positivas de manera frecuente es una decisión personal.

Es decir, depende de cada uno de nosotros y lo conseguimos haciéndonos responsables de ellas. 

Ejemplo con Amor

Me explico: 

Si yo pongo mi expectativa en que para sentir amor me lo tienen que dar otras personas, puede que tenga suerte o no. 

En cambio, si yo pongo mi estándar de que cada día me voy a dar amor a mi misma en forma de hablarme bien, de cuidarme de lo que sé que no me conviene o de evitar situaciones que no me ayudan. Cada día sentiré amor. 

También puedo sentir amor dándolo a mis seres queridos. 

Ejemplo con Gratitud

Puedo querer sentir gratitud porque otros me muestren su agradecimiento por todo lo que hago por ellos. 

O puedo ayudarme a sentir gratitud apreciando todo lo que ya tengo, disfruto y vivo cada día.

Hay veces que pensamos que no tenemos nada por lo que agradecer, pero si estas leyendo esto se me ocurren varias: estas vivo / viva, tienes visión, tienes un dispositivo electrónico, tienes acceso a internet… (te animo a seguir haciendo más grande esta lista porque seguro que tienes a alguien cerquita por el que/ la que merece dar gracias, por ejemplo).

Resumen

Mi recomendación para sentir tus emociones positivas, que te dan poder, con mayor frecuencia es:

  1. Identifica cuáles son las emociones que te gusta y que quisieras sentir más.
  2. Descubre qué está en tu mano hacer, que dependa de ti, para practicarlas.
  3. Si ya lo sabes y aún así no lo haces porque hay algo que te bloquea, puedes dejarte acompañar en el reto de transformarlo

Y ahora cuéntame, ¿cuál es esa emoción positiva, que te da poder, que vas a trabajar por sentir más?

Me encantará leerte. 

#13 ¿Cómo es un bloqueo emocional?

Definición de bloqueo emocional

Un bloqueo emocional es una resistencia que nos impide avanzar con libertad

Se da cuando has congelado inconscientemente tus emociones con la intención positiva de protegerte

La característica de un bloqueo emocional es que no podemos contener sólo lo «malo», sino que cuando cerramos lo hacemos con todas las emociones. 

Y hace que no te sientas especialmente triste, pero tampoco feliz. 

¿Cómo se manifiesta un bloqueo emocional?

Fijamos nuestro enfoque en los problemas

Nuestro enfoque determina nuestra realidad y ante cualquier situación siempre podemos elegir, al menos, entre dos enfoques, por ejemplo:

  • En lo que te gusta vs en lo que te molesta.
  • En lo que tienes vs en lo que te falta. 
  • En lo que puedes hacer vs en lo que no depende de ti. 

Pues bien, alguien con un bloqueo emocional tiende a enfocarse en los problemas en lugar de enfocarse en las soluciones.

Y el enfoque tiene una curiosa característica: se expande, como los gases. 

Así que cuanto más nos enfocamos en los problemas más problemas sentimos que tenemos. 

Tenemos miedo al fracaso

Muchos de nosotros hemos sido criados pensando que no ganar siempre es malo. 

Si algo he aprendido como facilitadora de metodologías ágiles es que el fallo lejos de constituir un fracaso es uno de los primeros logros, pues si hemos fallado significa que al menos nos hemos puesto en marcha y hemos probado haciendo. 

Pues bien, alguien con un bloqueo emocional se siente tanto miedo a fracasar (con todo lo que eso conlleva: no sentirse suficiente, no sentirse válido, no sentirse querido…) que ni siquiera hacemos nada diferente. 

Ahí es donde surgen grandes retos como la procrastinación o el perfeccionismo

Y por supuesto tener muchos pensamientos recurrentes y dispersos sobre todo lo malo que puede llegar a suceder. 

¿Qué necesitas para transformarlo?

  1. Ganar claridad: primero de todo necesitamos claridad tanto de que estamos viviendo un bloqueo emocional como de en qué momento se originó. 
  2. Tomar nuevas decisiones: una vez detectado, descubierto su origen y sabiendo que ahora ya no nos sirve esta reacción podemos tomar una nueva decisión que nos ayude mejor y facilite nuestro avance. 

¿Qué beneficios te aporta transformar ese bloqueo emocional?

Los principales son: 

  • Mejorar tus relaciones: cuando vives con un bloqueado emocionalmente es fácil convertirte en una persona tóxica. Transformarlo supone para ti vivir unas relaciones más saludables. 
  • Vivir con sentimientos positivos: al transformar el bloqueo emocional es fácil que nuestro enfoque se centre en las soluciones, en lo que ya tengo, en lo que depende de mi hacer… y eso, como decíamos se expande 😉
  • Cambiar nuestra propia apreciación y grabar nuevas creencias sobre lo que merecemos, somos capaces o valemos. En una entrada anterior te hablaba sobre cómo solemos vivir con creencias desactualizadas. Pues bien, transformar un bloqueo emocional nos ayuda a actualizarnos a un sistema operativo que nos ayuda más. 

Y por supuesto además esto influye en nuestro bienestar y salud.

Resumen

Mi recomendación es dejarte acompañar en el reto de transformarlo. 

Mientras tanto te dejo los 4 pasos resumidos para que empieces a tomar acción: 

  1. Identifica si estas viviendo con un bloqueo emocional.
  2. Descubre cómo se originó y que te aportaba en aquel momento.
  3. Decide algo nuevo que te ayude mejor desde hoy.
  4. Visualiza como tu vida mejora con esta nueva decisión. 

Y ahora cuéntame, ¿sientes que vives con algún bloqueo emocional?, ¿qué consecuencias ha tenido para ti vivir con ese bloqueo hasta el día de hoy?

Me encantará leerte. 

#12 Las 7 claves para construir hábitos

La importancia de construir hábitos

Somos el resultado de la suma de nuestros hábitos (de los buenos y de los malos), pues lo que vivimos es la consecuencia de lo que repetimos. 

Y comenzamos a liderar nuestra vida cuando aprendemos a transformar esos hábitos que no nos ayudan por otros que nos sirven mejor. 

¿Cuántas veces has tratado de dejar de hacer algo que sabías que te estaba quitando tiempo o quitando dinero o quitando salud? o ¿cuántas veces has peleado contigo mismo para incorporar nuevas rutinas a tu vida que sabes que te irían genial?

Yo muchas veces, de hecho tengo ejemplos para las dos modalidades: 

He trabajado para dejar de  fumar, para cambiar mi alimentación o para dejar de hacerme daño.

También he persistido en incorporar hábitos como agradecer, meditar, beber más agua, dormir más, hacer más ejercicio, tratarme mejor a mi misma…

Seguro que no soy la única

Pero no siempre he tenido los resultados que buscaba. Muchas veces me he quedado por el camino. 

Las 7 claves

Por eso hoy quiero acercarte estas 7 claves que sé que te ayudarán tanto como lo han hecho conmigo. 

Realiza pasos de hormiga

(Los expertos lo llaman la mejora del 1%). 

A mí me gusta más con la metáfora de la hormiga. ¿Puede haber un ser vivo más tenaz que ellas?, no lo creo: ya les puede caer una piedra en mitad de su carretera hormiguil que ya buscan ellas de nuevo la manera de bordearlo para seguir avanzando

Y esto lo hablo siempre con las personas con las que trabajo: fijarnos una expectativa demasiado grande es lo que hace que abandonemos muchos proyectos.

Si lo miramos de forma aislada puede parecer que ese pequeño paso de hormiga no sirve para nada, pero cuando echamos la vista atrás tras haber mantenido ese pequeño paso día tras día apreciamos que todo el camino recorrido merece totalmente la alegría

Y es que es mucho mejor tener el estándar de la mejora continua, donde la repetición de forma consistente es la que nos regalará el establecimiento del nuevo hábito. 

Lejos de haber un número de días concreto para establecer un hábito, ahora he descubierto que no es así (leyendo Hábitos Atómicos de James Clear). Más que en la duración del aprendizaje lo importante es el número de repeticiones. 

Busca tener claridad

Para algunos expertos la definición del objetivo en sí no es tan importante como el sistema a utilizar. Pero tal y como yo lo veo la selección de dicho sistema tiene mucho que ver con la meta seleccionada, para mí van de la mano. 

Yo puedo querer incorporar a mi vida hacer ejercicio de forma regular, pero si yo no tengo claro previamente qué tipo de ejercicio, a qué hora del día y qué días a la semana no tendré la claridad suficiente para seleccionar la estrategia concreta que me ayude a incorporar ese hábito. 

Selecciona la estrategia que mejor se ajuste a ti y a tu objetivo

Volvemos a lo de antes, yo puedo tener mucha claridad, pero si no comienzo a hacer algo diferente  tengo todas las papeletas para que la situación no cambie. 

Estrategias hay muchas. Un mismo hábito se puede conseguir de más de una forma. Selecciona la que más se ajuste a ti* (esto te lo explico justo a continuación) y al objetivo que has determinado. 

Y bueno, aquí tampoco tenemos porqué inventar la rueda, si ya conoces a alguien que lo está haciendo y tiene el hábito incorporado de algo que tú quieres hacer, ¿qué pasaría si le preguntas cómo lo ha conseguido?.

Puede que no lo apliques tal cual en tu vida, pero te puede dar la idea para adaptarlo a tu caso concreto. 

Por eso es genial rodearte de un grupo de poder que te apoye, de tu tribu, de tu comunidad que respete tu proceso y esté dispuesta a darte más ideas cuando a ti se te acaben. 

Descubre si tienes coherencia 

Coherencia entre lo que quieres incorporar y quién eres tú ahora. 

Aquí va la explicación del «*», volviendo a nuestro ejemplo de querer hacer ejercicio: 

  • si yo inconscientemente creo que no estoy hecha para hacer deporte no va a ser fácil que tenga éxito con este objetivo. 
  • o si yo creo que no podré tener la constancia suficiente pues el deporte es muy aburrido, quizá seleccionar en este caso una estrategia de hacer deporte yo sola por mi cuenta no sea la mejor opción. 
Por eso es vital que revisemos esta coherencia antes de construir hábitos para asegurarnos que «somos primero» esa persona que tiene todas las opciones mentales de conseguirlo. 

Es decir, no se trata tanto de «hacer ejercicio» sino de primero «ser una persona deportista», ¿ves la diferencia?. 

Lo que buscamos es el cambio de dentro hacia fuera, porque sino ya puedo buscar todas las estrategias posibles, que si mi SER no lo cambio, nada cambiará. 

Si no transformamos nuestras creencias o el concepto que tenemos de nosotros mismos es muy difícil que podamos incorporar algunos hábitos (o eliminar otros). 

Utiliza a tu favor la regla de dolor – placer

Y es que utilizar esta palanca con a nuestro favor nos puede ayudar mucho. 

Normalmente un mal hábito nos genera un placer a corto plazo pero un dolor a largo plazo, por ejemplo el consumo de comida procesada. 

Y un buen hábito para nosotros suele costarnos más dolor de disciplina al comienzo hasta que los resultados comienzan a aparecer a largo plazo, como por ejemplo los beneficios que sentimos en nuestro organismo al optar por una alimentación más saludable. 

Entonces, para construir hábitos a nuestro favor tenemos que girar las tornas y aportar más dolor al comienzo a los malos hábitos y más placer a corto plazo a los buenos hábitos. 

Por ejemplo: por cada semana de buenos hábitos completada  me regalaré un relajante baño el viernes. 

Determina el disparador para construir hábitos

Sí sabemos lo que queremos comenzar a hacer y lo asociamos a algo que ya hacemos será más fácil acordarnos de cumplirlo y así hacer que se convierta en una secuencia. 

«Después de comer salgo a dar un paseo de 20 minutos antes de volver a trabajar», por ejemplo. 

De hecho Clear recomienda encadenar el nuevo hábito (que aún no es tan atractivo para nosotros) a algo que ya nos guste mucho hacer; por ejemplo: «aprovecharé a escuchar un podcast que me gusta mientras salgo a caminar».

Marca el progreso de tus logros y disfruta del avance

No sé a ti, pero a mi me encanta marcar casillas de «completado», de mis tareas diarias. Y para mí, algo que me ayuda mucho a avanzar con mis hábitos es el placer y el orgullo que me da completarlos. Me motiva mucho. 

Yo en mi caso lo hago con una app en el móvil, pero también hay personas que se crean su bullet journal a mano con los hitos a conseguir. 

Además esto tiene una gran importancia: lo que no se mide (o registra en este caso) no se puede mejorar. 

Y es que a mí me aporta información tanto los días que he logrado completarlo, como los que no, pues me ayuda a reflexionar sobre qué sucedió para que no lo consiguiera. 

Resumen

Entonces las 7 claves que te animo a comenzar a utilizar desde hoy para construir nuevos hábitos son: 

  1. Realiza pasos de hormiga
  2. Busca tener claridad
  3. Selecciona la estrategia que mejor se ajuste a ti y a tu objetivo
  4. Descubre si tienes coherencia
  5. Utiliza a tu favor la regla de dolor – placer
  6. Determina el disparador de tu nuevo hábito
  7. Marca el progreso de tus logros y disfruta del avance
Si este artículo te ha resultado interesante y quieres comenzar a construir una vida llena de hábitos que (según los estudios) aportan felicidad, tengo una buena noticia para ti. 
 
He creado un grupo de poder dentro de mi comunidad en LinkedIn, totalmente gratuito para ti, basado en los grupos de apoyo Mastermind, en el que vamos a estar máximo 20 personas trabajando por incorporar a nuestras vidas los 12 pasos de la felicidad (agradecer, dar, apoyar, comer bien, hacer ejercicio, descansar, experimentar cosas nuevas, caminar, meditar, socializar, fijar metas y sonreír). 

Comenzamos en Marzo, de momento estamos entrando al grupo y organizándonos para trabajar, por eso si te apetece unirte aún estás a tiempo.

Tienes más información en el artículo #11 y también me puedes consultar lo que necesites aquí en comentarios, mensaje privado o email

Si quieres participar me lo tienes que indicar explícitamente (ya sea en comentarios o por mensaje privado, las reacciones a esta publicación no contarán como indicador para entrar al grupo). 

Y ahora cuéntame tú, ¿qué nuevo hábito vas a construir desde hoy?.

Me encantará leerte. 

#11 Hábitos para lograr felicidad

¿Sabes que existen unos hábitos para lograr felicidad?

Incluso teniendo en cuenta que cada uno tenemos una definición diferente de lo que es felicidad.

Seguro que no es la primera vez que escuchas que la felicidad es algo que creamos y no un destino al que llegar. 

Descubrimiento de los pasos para lograr felicidad

Pues bien. En mi afán de ganar mejores conocimientos para acompañar mejor a mis clientes (y también he de confesar, cierto vicio formador, para qué nos vamos a engañar) el martes pasado asistí como alumna a la formación “Energizing people” de Management 3.0 impartido por la gran y generosa profesional Noemí Vico. 

Y una de las herramientas que nos descubrió fue “Los 12 pasos hacia la felicidad”. Esta herramienta surgió de una exhaustiva investigación por parte del fundador de Management 3.0, Jurgen Appelo, que busca redefinir el liderazgo para crear personas más felices y organizaciones de éxito. 

¿Cuáles son los 12 pasos?

Son:  

  1. Agradecer
  2. Dar
  3. Ayudar
  4. Comer bien
  5. Hacer ejercicio
  6. Descansar bien
  7. Experimentar cosas nuevas
  8. Caminar al aire libre/ cambiar actividad
  9. Meditar
  10. 10.Socializar 
  11. 11.Tener metas
  12. 12.Sonreír

Y claro, lo mejor a hacer que podemos hacer con estos 12 pasos es convertirlos en hábitos.

¿Qué es un hábito?

Porque un hábito es una rutina o conducta que se practica con regularidad. Los hábitos convierten en costumbres y las costumbres acaban formando nuestro estilo de vida. 

Pero ojo, que podemos tener hábitos favorables (como los que se proponen con estos hábitos de felicidad) o hábitos desfavorables (seguro que se te ocurren algunos 🙃)

Por tanto esos serían los 12 hábitos para lograr felicidad y tener un estilo de vida que nos hagan sentir mejor. 

¿Felicidad para todos?

Como te decía al comienzo es cierto que el concepto “felicidad” es distinto para cada uno.

Porque obtienes felicidad cuando lo que tienes y eres en tu vida coincide con lo que quieres.

Así que si eres una persona para la que es importante sentirse bien desde su esencia, ocuparse de su salud y bienestar y crecer como ser humano entonces estos 12 hábitos para lograr felicidad sí serán válidos para ti. 

Mastermind gratuito Crea tu Felicidad

Entonces, pensé: para mí sí que son importantes cada uno de los 12 pasos, pero no todos los tengo fijados como hábito aunque me gustaría,

¿Y si trabajara por hacerlos recurrentes en mi vida?

¿Y si no lo hiciera sola?

¿Y si lo hiciéramos en grupo apoyándonos unos a otros aprovechando su fuerza?

Así es como me surgió la idea. 

La idea

Crear dentro de la Comunidad Suma Guerrera el grupo de “Mastermind crea tu felicidad”, en la que pondré a tu disposición mi experiencia como líder de equipos, de grupos Mastermind, como coach, como interventora emocional…  para ayudarte y ayudarnos a crear felicidad.

Mi intención no es ir de experta contigo y decirte “mira, esto es lo que tienes que hacer y yo te digo cómo” si aún yo no los tengo todos integrados. Por eso me pareció una buena idea que pudiéramos todos compartir y trabajar juntos.

¿Cómo lo haremos?

En este grupo trabajaremos cada mes 1 de los 12 pasos: 

  • Compartiremos. 
  • Nos apoyaremos.
  • Nos daremos feedback y collejas con respeto y libres de juicio por escrito a través de un Grupo en LinkedIn. 
  • Nos reuniremos una vez al mes por zoom para analizar qué nos ha funcionado del mes anterior, compartir en vivo y conocernos en vivo. 
  • Y añadiremos y nos adaptaremos con flexibilidad a lo que sintamos que el grupo va necesitando. 

“Pero Irene, 1 cada mes y son 12 pasos, eso son 12 meses, ¿no es mucho?”: puede parecerlo pero quiero que ganemos cada uno de los 12 hábitos, es decir, que lo anclemos y fijemos; y eso, la única forma que yo conozco de conseguirlo es repetición intencionada durante el tiempo suficiente.

Requisitos

Además quiero hacerlo de forma totalmente gratuita, siendo los principales 3 requisitos para formar parte de este grupo: 

  • Ser respetuoso con las opiniones de los demás.
  • Participar activamente (vamos a hacerlo sostenible, todos tenemos cosas que hacer, así que tampoco te va a quitar mucho tiempo a la semana)
  • No hacer venta de tus productos o servicios como parte de tu comunicación.

Mi compromiso contigo es hacerlo de esta forma, gratuita, durante los próximos 12 meses. Desde Marzo 2022 hasta Febrero 2023. Luego decidiremos si lo cerramos o continuamos. Pero de momento vamos a jugar. 

Expectativas

Entonces, y por calibrar tus expectativas, te aclaro que este grupo no nace con la intención de ser un curso ni un acompañamiento de coaching grupal. Cada uno avanzará lo que se implique. Yo voy a ser la primera que me ponga a ello, y además de liderarlo participaré como una más. 

Valora si es para ti

Por tanto, si te apetece trabajar estos 12 pasos y formar parte de un grupo para: 

  • Compartir tu crecimiento,
  • Mantenerte en acción con intención,  
  • Reforzar tu mentalidad,

Para con todo construir un 2022 con mayor felicidad…

No tienes más que dejarme un comentario o escribirme un mensaje privado diciéndome “quiero entrar” para que te mande por mensaje privado el enlace al grupo de LinkedIn. 

Espero que te ilusione tanto como a mi y nos veamos dentro.