Poder personal

#12 Las 7 claves para construir hábitos

La importancia de construir hábitos

Somos el resultado de la suma de nuestros hábitos (de los buenos y de los malos), pues lo que vivimos es la consecuencia de lo que repetimos. 

Y comenzamos a liderar nuestra vida cuando aprendemos a transformar esos hábitos que no nos ayudan por otros que nos sirven mejor. 

¿Cuántas veces has tratado de dejar de hacer algo que sabías que te estaba quitando tiempo o quitando dinero o quitando salud? o ¿cuántas veces has peleado contigo mismo para incorporar nuevas rutinas a tu vida que sabes que te irían genial?

Yo muchas veces, de hecho tengo ejemplos para las dos modalidades: 

He trabajado para dejar de  fumar, para cambiar mi alimentación o para dejar de hacerme daño.

También he persistido en incorporar hábitos como agradecer, meditar, beber más agua, dormir más, hacer más ejercicio, tratarme mejor a mi misma…

Seguro que no soy la única

Pero no siempre he tenido los resultados que buscaba. Muchas veces me he quedado por el camino. 

Las 7 claves

Por eso hoy quiero acercarte estas 7 claves que sé que te ayudarán tanto como lo han hecho conmigo. 

Realiza pasos de hormiga

(Los expertos lo llaman la mejora del 1%). 

A mí me gusta más con la metáfora de la hormiga. ¿Puede haber un ser vivo más tenaz que ellas?, no lo creo: ya les puede caer una piedra en mitad de su carretera hormiguil que ya buscan ellas de nuevo la manera de bordearlo para seguir avanzando

Y esto lo hablo siempre con las personas con las que trabajo: fijarnos una expectativa demasiado grande es lo que hace que abandonemos muchos proyectos.

Si lo miramos de forma aislada puede parecer que ese pequeño paso de hormiga no sirve para nada, pero cuando echamos la vista atrás tras haber mantenido ese pequeño paso día tras día apreciamos que todo el camino recorrido merece totalmente la alegría

Y es que es mucho mejor tener el estándar de la mejora continua, donde la repetición de forma consistente es la que nos regalará el establecimiento del nuevo hábito. 

Lejos de haber un número de días concreto para establecer un hábito, ahora he descubierto que no es así (leyendo Hábitos Atómicos de James Clear). Más que en la duración del aprendizaje lo importante es el número de repeticiones. 

Busca tener claridad

Para algunos expertos la definición del objetivo en sí no es tan importante como el sistema a utilizar. Pero tal y como yo lo veo la selección de dicho sistema tiene mucho que ver con la meta seleccionada, para mí van de la mano. 

Yo puedo querer incorporar a mi vida hacer ejercicio de forma regular, pero si yo no tengo claro previamente qué tipo de ejercicio, a qué hora del día y qué días a la semana no tendré la claridad suficiente para seleccionar la estrategia concreta que me ayude a incorporar ese hábito. 

Selecciona la estrategia que mejor se ajuste a ti y a tu objetivo

Volvemos a lo de antes, yo puedo tener mucha claridad, pero si no comienzo a hacer algo diferente  tengo todas las papeletas para que la situación no cambie. 

Estrategias hay muchas. Un mismo hábito se puede conseguir de más de una forma. Selecciona la que más se ajuste a ti* (esto te lo explico justo a continuación) y al objetivo que has determinado. 

Y bueno, aquí tampoco tenemos porqué inventar la rueda, si ya conoces a alguien que lo está haciendo y tiene el hábito incorporado de algo que tú quieres hacer, ¿qué pasaría si le preguntas cómo lo ha conseguido?.

Puede que no lo apliques tal cual en tu vida, pero te puede dar la idea para adaptarlo a tu caso concreto. 

Por eso es genial rodearte de un grupo de poder que te apoye, de tu tribu, de tu comunidad que respete tu proceso y esté dispuesta a darte más ideas cuando a ti se te acaben. 

Descubre si tienes coherencia 

Coherencia entre lo que quieres incorporar y quién eres tú ahora. 

Aquí va la explicación del «*», volviendo a nuestro ejemplo de querer hacer ejercicio: 

  • si yo inconscientemente creo que no estoy hecha para hacer deporte no va a ser fácil que tenga éxito con este objetivo. 
  • o si yo creo que no podré tener la constancia suficiente pues el deporte es muy aburrido, quizá seleccionar en este caso una estrategia de hacer deporte yo sola por mi cuenta no sea la mejor opción. 
Por eso es vital que revisemos esta coherencia antes de construir hábitos para asegurarnos que «somos primero» esa persona que tiene todas las opciones mentales de conseguirlo. 

Es decir, no se trata tanto de «hacer ejercicio» sino de primero «ser una persona deportista», ¿ves la diferencia?. 

Lo que buscamos es el cambio de dentro hacia fuera, porque sino ya puedo buscar todas las estrategias posibles, que si mi SER no lo cambio, nada cambiará. 

Si no transformamos nuestras creencias o el concepto que tenemos de nosotros mismos es muy difícil que podamos incorporar algunos hábitos (o eliminar otros). 

Utiliza a tu favor la regla de dolor – placer

Y es que utilizar esta palanca con a nuestro favor nos puede ayudar mucho. 

Normalmente un mal hábito nos genera un placer a corto plazo pero un dolor a largo plazo, por ejemplo el consumo de comida procesada. 

Y un buen hábito para nosotros suele costarnos más dolor de disciplina al comienzo hasta que los resultados comienzan a aparecer a largo plazo, como por ejemplo los beneficios que sentimos en nuestro organismo al optar por una alimentación más saludable. 

Entonces, para construir hábitos a nuestro favor tenemos que girar las tornas y aportar más dolor al comienzo a los malos hábitos y más placer a corto plazo a los buenos hábitos. 

Por ejemplo: por cada semana de buenos hábitos completada  me regalaré un relajante baño el viernes. 

Determina el disparador para construir hábitos

Sí sabemos lo que queremos comenzar a hacer y lo asociamos a algo que ya hacemos será más fácil acordarnos de cumplirlo y así hacer que se convierta en una secuencia. 

«Después de comer salgo a dar un paseo de 20 minutos antes de volver a trabajar», por ejemplo. 

De hecho Clear recomienda encadenar el nuevo hábito (que aún no es tan atractivo para nosotros) a algo que ya nos guste mucho hacer; por ejemplo: «aprovecharé a escuchar un podcast que me gusta mientras salgo a caminar».

Marca el progreso de tus logros y disfruta del avance

No sé a ti, pero a mi me encanta marcar casillas de «completado», de mis tareas diarias. Y para mí, algo que me ayuda mucho a avanzar con mis hábitos es el placer y el orgullo que me da completarlos. Me motiva mucho. 

Yo en mi caso lo hago con una app en el móvil, pero también hay personas que se crean su bullet journal a mano con los hitos a conseguir. 

Además esto tiene una gran importancia: lo que no se mide (o registra en este caso) no se puede mejorar. 

Y es que a mí me aporta información tanto los días que he logrado completarlo, como los que no, pues me ayuda a reflexionar sobre qué sucedió para que no lo consiguiera. 

Resumen

Entonces las 7 claves que te animo a comenzar a utilizar desde hoy para construir nuevos hábitos son: 

  1. Realiza pasos de hormiga
  2. Busca tener claridad
  3. Selecciona la estrategia que mejor se ajuste a ti y a tu objetivo
  4. Descubre si tienes coherencia
  5. Utiliza a tu favor la regla de dolor – placer
  6. Determina el disparador de tu nuevo hábito
  7. Marca el progreso de tus logros y disfruta del avance
Si este artículo te ha resultado interesante y quieres comenzar a construir una vida llena de hábitos que (según los estudios) aportan felicidad, tengo una buena noticia para ti. 
 
He creado un grupo de poder dentro de mi comunidad en LinkedIn, totalmente gratuito para ti, basado en los grupos de apoyo Mastermind, en el que vamos a estar máximo 20 personas trabajando por incorporar a nuestras vidas los 12 pasos de la felicidad (agradecer, dar, apoyar, comer bien, hacer ejercicio, descansar, experimentar cosas nuevas, caminar, meditar, socializar, fijar metas y sonreír). 

Comenzamos en Marzo, de momento estamos entrando al grupo y organizándonos para trabajar, por eso si te apetece unirte aún estás a tiempo.

Tienes más información en el artículo #11 y también me puedes consultar lo que necesites aquí en comentarios, mensaje privado o email

Si quieres participar me lo tienes que indicar explícitamente (ya sea en comentarios o por mensaje privado, las reacciones a esta publicación no contarán como indicador para entrar al grupo). 

Y ahora cuéntame tú, ¿qué nuevo hábito vas a construir desde hoy?.

Me encantará leerte. 

#11 Hábitos para lograr felicidad

¿Sabes que existen unos hábitos para lograr felicidad?

Incluso teniendo en cuenta que cada uno tenemos una definición diferente de lo que es felicidad.

Seguro que no es la primera vez que escuchas que la felicidad es algo que creamos y no un destino al que llegar. 

Descubrimiento de los pasos para lograr felicidad

Pues bien. En mi afán de ganar mejores conocimientos para acompañar mejor a mis clientes (y también he de confesar, cierto vicio formador, para qué nos vamos a engañar) el martes pasado asistí como alumna a la formación “Energizing people” de Management 3.0 impartido por la gran y generosa profesional Noemí Vico. 

Y una de las herramientas que nos descubrió fue “Los 12 pasos hacia la felicidad”. Esta herramienta surgió de una exhaustiva investigación por parte del fundador de Management 3.0, Jurgen Appelo, que busca redefinir el liderazgo para crear personas más felices y organizaciones de éxito. 

¿Cuáles son los 12 pasos?

Son:  

  1. Agradecer
  2. Dar
  3. Ayudar
  4. Comer bien
  5. Hacer ejercicio
  6. Descansar bien
  7. Experimentar cosas nuevas
  8. Caminar al aire libre/ cambiar actividad
  9. Meditar
  10. 10.Socializar 
  11. 11.Tener metas
  12. 12.Sonreír

Y claro, lo mejor a hacer que podemos hacer con estos 12 pasos es convertirlos en hábitos.

¿Qué es un hábito?

Porque un hábito es una rutina o conducta que se practica con regularidad. Los hábitos convierten en costumbres y las costumbres acaban formando nuestro estilo de vida. 

Pero ojo, que podemos tener hábitos favorables (como los que se proponen con estos hábitos de felicidad) o hábitos desfavorables (seguro que se te ocurren algunos 🙃)

Por tanto esos serían los 12 hábitos para lograr felicidad y tener un estilo de vida que nos hagan sentir mejor. 

¿Felicidad para todos?

Como te decía al comienzo es cierto que el concepto “felicidad” es distinto para cada uno.

Porque obtienes felicidad cuando lo que tienes y eres en tu vida coincide con lo que quieres.

Así que si eres una persona para la que es importante sentirse bien desde su esencia, ocuparse de su salud y bienestar y crecer como ser humano entonces estos 12 hábitos para lograr felicidad sí serán válidos para ti. 

Mastermind gratuito Crea tu Felicidad

Entonces, pensé: para mí sí que son importantes cada uno de los 12 pasos, pero no todos los tengo fijados como hábito aunque me gustaría,

¿Y si trabajara por hacerlos recurrentes en mi vida?

¿Y si no lo hiciera sola?

¿Y si lo hiciéramos en grupo apoyándonos unos a otros aprovechando su fuerza?

Así es como me surgió la idea. 

La idea

Crear dentro de la Comunidad Suma Guerrera el grupo de “Mastermind crea tu felicidad”, en la que pondré a tu disposición mi experiencia como líder de equipos, de grupos Mastermind, como coach, como interventora emocional…  para ayudarte y ayudarnos a crear felicidad.

Mi intención no es ir de experta contigo y decirte “mira, esto es lo que tienes que hacer y yo te digo cómo” si aún yo no los tengo todos integrados. Por eso me pareció una buena idea que pudiéramos todos compartir y trabajar juntos.

¿Cómo lo haremos?

En este grupo trabajaremos cada mes 1 de los 12 pasos: 

  • Compartiremos. 
  • Nos apoyaremos.
  • Nos daremos feedback y collejas con respeto y libres de juicio por escrito a través de un Grupo en LinkedIn. 
  • Nos reuniremos una vez al mes por zoom para analizar qué nos ha funcionado del mes anterior, compartir en vivo y conocernos en vivo. 
  • Y añadiremos y nos adaptaremos con flexibilidad a lo que sintamos que el grupo va necesitando. 

“Pero Irene, 1 cada mes y son 12 pasos, eso son 12 meses, ¿no es mucho?”: puede parecerlo pero quiero que ganemos cada uno de los 12 hábitos, es decir, que lo anclemos y fijemos; y eso, la única forma que yo conozco de conseguirlo es repetición intencionada durante el tiempo suficiente.

Requisitos

Además quiero hacerlo de forma totalmente gratuita, siendo los principales 3 requisitos para formar parte de este grupo: 

  • Ser respetuoso con las opiniones de los demás.
  • Participar activamente (vamos a hacerlo sostenible, todos tenemos cosas que hacer, así que tampoco te va a quitar mucho tiempo a la semana)
  • No hacer venta de tus productos o servicios como parte de tu comunicación.

Mi compromiso contigo es hacerlo de esta forma, gratuita, durante los próximos 12 meses. Desde Marzo 2022 hasta Febrero 2023. Luego decidiremos si lo cerramos o continuamos. Pero de momento vamos a jugar. 

Expectativas

Entonces, y por calibrar tus expectativas, te aclaro que este grupo no nace con la intención de ser un curso ni un acompañamiento de coaching grupal. Cada uno avanzará lo que se implique. Yo voy a ser la primera que me ponga a ello, y además de liderarlo participaré como una más. 

Valora si es para ti

Por tanto, si te apetece trabajar estos 12 pasos y formar parte de un grupo para: 

  • Compartir tu crecimiento,
  • Mantenerte en acción con intención,  
  • Reforzar tu mentalidad,

Para con todo construir un 2022 con mayor felicidad…

No tienes más que dejarme un comentario o escribirme un mensaje privado diciéndome “quiero entrar” para que te mande por mensaje privado el enlace al grupo de LinkedIn. 

Espero que te ilusione tanto como a mi y nos veamos dentro. 

#10 ¿Cómo ayudarme de mis prioridades para llegar a todo?

Me despierto, medito, mi hija se levanta, desayunamos mientras miro correos o whatsapp, ida al cole, gimnasio, sesiones, reuniones, más correos, comer, asistir como equipo a clases, llevar a extraescolares, más reuniones, más sesiones, cena, preparar contenido… y todavía faltan millones de cosas por hacer con esa sensación de no llegar a todo.

¿Te suena familiar?

Yo además me siento afortunada porque mi marido se ocupa de muchas otras tareas que facilitan la vida familiar. 

Pero la cuestión es…

¿Cuándo se vuelve un problema «no llegar a todo»?

¿Sientes que no llegas a todo de manera recurrente?

Es más, ¿sientes que es lo normal en tu día a día?

Esa es la cuestión.

Si de manera puntual, por un pico de trabajo, por una obra en casa, por una enfermedad de un familiar… lo que sea, sientes esta sensación de no llegar a todo, está bien, son baches, olas o como quieras llamarlo. Volverá a su normalidad. 

El problema surge cuando tenemos esta sensación de forma recurrente, permanente y persistente.

Consecuencias de mantener la sensación de «no llegar a todo» en el tiempo

En primer lugar tiene un impacto negativo en nosotros mismos, pues nos genera emociones que no ayudan. 

Bueno, en realidad sí que están ayudando porque nos indican que algo no va bien. 

Son emociones como frustración, decepción, ansiedad, culpa…

Además genera impacto negativo en otras áreas de nuestra vida, pues: 

  • Nuestro rendimiento se ve afectado. 
  • Nuestra familia se ve afectada. 
  • Nuestra salud se ve afectada. 
  • Nuestra identidad se ve afectada. 

Ahora bien…

¿De dónde surge la sensación de «no llegar a todo»?

Hace un tiempo ya te hablé de la diferencia entre expectativas y estándares, y de nuevo se trata de esto. 

Tenemos expectativas sobre lo que tenemos que hacer como buena profesional, como buena madre, como persona que se cuida…

Y de ahí surgen innumerables tareas. 

Pero, ¿las he decidido yo, son realistas, obligatoriamente las tengo que realizar yo? en muchos casos la respuesta es NO.

Son esos: «tengo que…«, «debería…» que surgen sin plantearnos otras alternativas los que nos llevan a sentir que no llegamos a todo. 

¿Qué necesitas para dejar la sensación de «no llegar a todo» de lado?

Lo que yo te propongo es pasarlo por 2 filtros: 

Primer filtro: plantéate si las tareas las has decidido tú y/o si estás conforme con ellas

Me explico:

En ocasiones pensamos que para ser una buena profesional se me tiene que ver todo el tiempo ocupada, apagar muchos fuegos, estar para todos…  

O que ser buena madre implica amamantar, que nuestros hijos vayan a todas las extraescolares posibles, tener toda la ropa de su armario planchada (y de su talla), preparar comidas deliciosas…

O que necesariamente para desarrollarme como mujer tengo que meditar, hacer ejercicio, leer un libro a la semana, beber x litros de agua y todo eso sin dejar de cuidar mi aspecto físico. 

(te animo a poner tus ejemplos)

¿Es esto verdad para ti?, ¿son tus normas o son reglas impuestas por otros, la sociedad o un sistema con el que no estás conforme?

Haciendo este primer filtro te habrás quedado con las normas verdaderamente válidas para ti que quieres mantener en el tiempo. 

Segundo filtro: clasifícalas y priorízalas

No todas las tareas que queremos mantener tienen la misma importancia ni la misma urgencia. 

Para determinar si son importantes y urgentes tendremos que tener claro para qué las estamos haciendo. 

Por ejemplo, nosotros en el equipo cuando comunicamos algo a otro compañero o colaborador tratamos de darle hecha esa clasificación. Y en ese caso lo hacemos en función a la misión de nuestra empresa y si va a determinar la calidad del servicio que le damos a nuestros alumnos. 

En nuestra vida personal depende de cada uno, de sus valores y prioridades. Para mí por ejemplo, de un tiempo a esta parte, me he puesto como importante el atender mi alimentación y mis horas de ejercicio (y sueño), porque sé que eso me da después la energía que necesito para dar mi 100% sin cansancio. 

Para hacer esta clasificación te propongo la matriz diseñada por Stephen Covey, que llamó la matriz de Eisenhower. 

Y sí, debe su nombre al Presidente nº34 de los EEUU Eisenhower, por sus increíbles niveles de productividad.

Covey en su libro «Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva» proponía clasificar las tareas según su importancia y urgencia.

Y una vez identificadas proceder a hacerlas ya, planificarlas, delegarlas o directamente eliminarlas. 

Te dejo el cuadro resumen que hice hace tiempo y que he compartido muchas veces con mis clientes (porque créeme, somos muchas a las que nos viene genial darle un repaso y aplicarlo 😉).

También te dejo un fragmento de un video del propio Covey en una conferencia tratando este importante asunto para no volver a sentir que no llegamos a todo (lo importante).

Resumen

Para que puedas poner solución cuanto antes al sentimiento de no poder con todo te dejo los 5 pasos resumidos para que empieces a tomar acción: 

  • Identifica si para ti es una sensación cronificada.
  • Valora las consecuencias negativas que tiene para ti (y tu entorno) mantenerlo a largo plazo. 
  • Descubre de dónde viene. 
  • Decide qué tareas quieres mantener.
  • Prioriza y entonces haz, planifica, delega o elimina. 

Y ahora cuéntame, ¿ya has identificado todas las tareas que te hacían sentir así? ¿Cuáles vas a hacer ya, delegar, planificar o directamente eliminar?

Me encantará leerte. 

#9 ¿Sabías que algunas de tus creencias no están actualizadas y eso te está limitando?

¿Crecimiento o limitación?

Los pensamientos y creencias que tienes sobre una determinada cuestión tienen el poder de ayudarte a crecer o limitarte en tu camino.

¿Sabes cuando te llega una actualización del sistema operativo de tu ordenador que a veces te resistes y le dices… “probar a instalar mañana”?

Yo sí, lo reconozco. De hecho, en ocasiones le he dado durante días al botón de “recordar mañana”.

Y es que soy consciente de que actualizar el ordenador puede ser tedioso. Hay veces que después de una gran actualización muchos de los programas que funcionaban correctamente dejan de hacerlo, se han quedado desfasados… y toca actualizarlos también.

Vaya, que una tarea que parecía que iba a ser cuestión de unos minutos se transforma en algo más laborioso y a veces bien cargado de frustración, impotencia y dolor, pero que sabes que es importante hacerlo porque sino el ordenador ya no te servirá con todo su potencial.

Pues lo mismo ocurre con tus creencias

Llega un día en el que no sabes bien por qué, no consigues resultados en una determinada área de tu vida o en un objetivo concreto.

En ese momento puedes empezar a culpabilizar, ya sea a otros o incluso a ti mismo de tu suerte; o puede que quizá prefieras ignorar el problema y dedicarte a otro asunto (estrategia que tampoco provoca que el problema se solucione). Pero también puedes escoger una tercera estrategia, responsabilizarte de la situación y desde ahí empezar a descubrir qué es lo que sucede que no está alineado con tu objetivo para poder transformarlo.

Porque a la hora de no tener éxito con un proyecto, uno de los motivos, puede deberse a que quienes somos hoy no es la persona con capacidad de lograrlo, tenemos que crecer y convertirnos en esa persona, en ese “quién” que sí puede conseguirlo.

Y uno de los 6 elementos que más intervienen en nuestro “quien” son nuestras creencias, los pensamientos de seguridad o sentimientos de certeza, que tenemos cada uno de nosotros sobre lo que algo significa.

Si actualizas tu ordenador y funciona mejor, ¿por qué no actualizar tus creencias?

Su importancia

Pero, ¿por qué es tan importante actualizar nuestras creencias?

Piénsalo: ¿de qué manera podrías conseguir ,por ejemplo, ser más eficiente, productivo y eficaz en tu trabajo si tienes grabado que el “presencialismo” es bueno?, ¿cómo podrías vender más si mantienes la creencia de que vender significa “engañar o colocar algo que no quieren” a otros?, ¿de qué manera te relacionarás con tus colaboradores si sigues pensando que están al acecho para arrebatarte tu puesto de trabajo?

Así que las creencias son las que nos dan permiso o no en nuestro inconsciente, te cuento 3 formas en las que lo consiguen:

Preceden tu comportamiento

Seguramente te preguntarás, y qué es primero, ¿el huevo o la gallina?, ¿el pensamiento o la acción?. Pues tal y como yo lo veo tenemos primero el pensamiento y desde ahí actuamos, porque tus creencias preceden a tu comportamiento.

Es decir, por ejemplo frente al reto de alimentarme mejor si pienso que “comiendo sano paso hambre” me será muy difícil mantener el hábito de transformar mi alimentación porque “voy a pasar hambre a la larga”. En cambio si creo y grabo que “comiendo sano cuido mi cuerpo no sólo a corto sino sobre todo a largo plazo” en el momento que me surjan tentaciones me será más fácil reconducir mi comportamiento.

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Limitan tus resultados

Porque tus resultados no pueden ser más grandes que tus creencias.

Y es que lo que pienses sobre un determinado asunto será el techo del mismo, me explico: si yo pienso que todas las mujeres estamos en desigualdad no podré ver todas las mujeres que no lo están y modelarlas; si yo pienso que ganando determinados ingresos al mes es suficiente y lo que merezco difícilmente encontraré nuevos caminos para ganar más; si pienso que soy así y no puedo cambiar… será imposible lograrlo.

Puede que aquí pienses: vale Irene, pero es que si me marco unas expectativas mayores después me puedo frustrar. Cierto, no puedo estar más de acuerdo, pero es que no te estoy sugiriendo marcarte altas expectativas que pongan tu objetivo a 1000 pasos de ti, lo que te propongo es fijarte mayores estándares, maneras de actuar que dependan 100% de ti y que te lleven a un mejor lugar del que estás hoy.

creencias desactualizadas resultados

Determinan tu realidad

Ya que tus creencias se convierten en las gafas con las que observas tu realidad e identidad

Cada uno de nosotros tenemos un enfoque determinado, una manera particular de observar el mundo dirigida en la base por nuestras creencias.

Aunque a ti y a mí nos suceda un evento similar es muy probable que le demos un significado diferente dependiendo de las creencias que tengamos almacenadas sobre dicha situación.

Si yo por ejemplo pienso que no soy capaz de grabar un video hablando de mi proyecto, para mí será real y desde ahí observaré mi mundo: cualquier tarea relacionada con preparar, grabar o editar un video me supondrá más de un dolor de cabeza.

Si el autoconcepto que tengo de mí es que soy tímida y me cuesta relacionarme con los demás, mi realidad será que preferiré estar callada y ser casi invisible a los demás con tal de no generar interacciones con otros.

No te voy a engañar, las creencias de identidad son las que más nos pesan, incluso las que calificamos como positivas, pues conforman las llamadas “etiquetas” y pueden generar el efecto de profecía autocumplida.

creencias desactualizadas realidad

Resumiendo lo que hemos visto

  1. Teniendo mejores creencias trabajarás más alineado con tu objetivo
  2. Fijándote nuevos estándares de comportamiento tus resultados se dispararán
  3. Limpiando las gafas de tu realidad recogerás mejores frutos
infografia creencias desactualizadas

Ahora te toca a ti

Te animo a revisar tus creencias. Cuando sientas que algo no va como quieres, posiblemente el origen surja de una emoción derivada de una creencia que no está ajustada con tu meta.

En una Intervención Estratégica y en los Procesos de Coaching trabajamos con las emociones y también con las creencias para transformar aquellas que te limitan por unas mejor y más alineadas con tus objetivos, para que en lugar de frenarte te pongan más cerca de tener los resultados que quieres.

¿Cuál te animas a revisar tú?

Me encantará leerte en comentarios.

#3 Cómo diferenciar un estándar de una expectativa para vivir tus relaciones sin tanta frustración.

Las emociones no son ni buenas ni malas, simplemente son señales para que hagamos algo (sobre todo las incómodas) y posiblemente la emoción de frustración sea una de las que sentimos con más frecuencia, tanto adultos como niños, junto con las de alegría, ira o tristeza.

Por eso hoy quiero explicarte cómo diferenciar un estándar de una expectativa para vivir tus relaciones laborales (pero sirve igual para las personales 😉) sin tanta frustración.

¿Qué es el dolor y para qué nos sirve?

Dolor es lo que sientes cuando la situación que estas viviendo no se ajusta a las expectativas que tenías fijadas en un principio. El dolor es necesario, ya que forma parte del proceso de crecimiento como persona. 

Dicho sea de paso, tenemos 3 tipos de dolor: 

  • Dolor de crecimiento, cuando superas alguna circunstancia de la que puedes aprender y crecer con ella. 
  • Dolor de disciplina, cuando sorteas las dificultades para adquirir un nuevo y mejor hábito para tu vida. 
  • Dolor de arrepentimiento por lo no hecho, cuando te lamentas de lo que podrías haber hecho pero que finalmente decidiste no hacer.

Dolor → Frustración → Sufrimiento → Impotencia → Abandono

Si el dolor se repite muchas veces, una y otra vez porque no has extraído la información que te traía para que hicieras algo concreto, surge la frustración

A continuación si te mantienes en frustración durante mucho tiempo pasas a sentir sufrimiento y de ahí, si continúas sin hacer algo distinto, llegas a la impotencia y ese es muy probablemente el punto en el que decidas dejar de intentar aquello que te habías propuesto y termines por abandonar.

Por ejemplo: Has llegado hace poco tiempo a liderar un equipo que ya estaba formado y te has propuesto ir conociendo personalmente a todos tus colaboradores. Con la mayoría tienes buena relación pero hay uno con el que no consigues que se abra igual que el resto en las reuniones conjuntas, prefiere evitarte y eso hace que no tengas el mismo contacto con él que con los otros. 

Seguramente en este punto lo que harías sería ir a hablar directamente tú con él, individualmente, para interesarte por su función, su situación y sus necesidades. Si no lo hicieras muy probablemente caerías en frustración por no conseguir tu expectativa de conocerlos a todos, pudiendo llegar a sufrir por ello e incluso sentirte impotente por este caso concreto, siendo capaz de pensar que “bueno, conozco bien a todo mi equipo, menos a uno que va a su bola”.

Expectativas vs Estándares

La diferencia es muy sutil, y se basa simplemente en cambiar expectativas (que son las que te hacen sentir frustración) por estándares (que son los que hacen que después de descubrir qué es lo que te está provocando dolor te hagan transformar tu acción y comportamiento). 

Porque una cosa está clara: solamente podemos decidir y actuar sobre aspectos que están dentro de nuestro círculo de influencia. 

Expectativas

Círculo de Influencia.
Lo que SI y NO es tu responsabilidad.

Las Expectativas tienen que ver con esperanzas, ilusiones, anhelos…, si te das cuenta en ellas no depende el 100% de ti. “Puedes tener la expectativa de que seas considerado un buen jefe por todos tus colaboradores en tu nuevo puesto como líder de ese equipo”, pero ¿puedes “controlar” lo que sienten cada uno de ellos? No, rotundo

Estándares

En cambio Estándares tienen que ver con lo que tú puedes dar en cada situación y eso sí que depende de ti al 100%. “Puedes tener el estándar de que, pase lo que pase, los lunes los vas a dedicar a darte una vuelta por tu departamento, en plan informal, para hablar con cada uno de los colaboradores que están allí y preguntarles cómo se presenta su semana y si necesitan algo de ti”, ¿puedes controlar lo que tú decidas hacer por ti mismo?: ciertamente SI

En definitiva lo que quiero que te lleves de este artículo de hoy es que a la hora de relacionarte con tu equipo pruebes a cambiar expectativas por estándares. Con ello te estás adueñando de la situación, poniendo más opciones de solución al alcance de tu mano y logrando así evitar caer constantemente en frustración.

Ahora te toca a ti: ¿qué te ha parecido este cambio?, ¿te habías parado a pensar alguna vez en estas diferencias?, ¿qué expectativa vas a cambiar por estándar a partir de hoy?. 

Me encantará leerte en comentarios.

#2 Los 5 puntos clave del Autoliderazgo

Tal y como yo lo veo, para potenciar tu liderazgo y guiar a tu equipo de manera efectiva, más que “hacer” o implantar medidas en el equipo, primero tienes que “ser”, es decir, transformarte en un líder de líderes, por eso hoy quiero contarte los 5 puntos clave del Autoliderazgo, que más adelante, y en siguientes artículos te iré desmenuzando uno a uno.

Clave # 1 Descubrir cómo haces tus emociones

El enfoque que tengas sobre un determinado asunto (positivo o negativo) va a determinar la energía de la que podrás disponer.

Dotar de significado una situación es calificarla y definir inconscientemente si esa situación es buena o mala para ti.

Pues bien, con este enfoque y ese significado hacemos las emociones que gobiernan nuestro día

Si, has leído bien, según el coaching estratégico, las emociones no son “algo” que nos viene impuesto por las circunstancias y que solamente podamos aceptar, no: las emociones las hacemos nosotros dependiendo de donde estamos poniendo nuestra energía y el significado que le estamos dando

Y esto, si lo piensas, es muy positivo, ya que nos hace dueños, siempre y en cualquier situación, de nuestras emociones. 

Clave # 2 Entender cómo tus emociones intervienen en tus decisiones

Tu mayor fuente de poder está en las decisiones que tomas. Y una cosa está clara: siempre estás decidiendo, incluso cuando decides no decidir.

 

Está claro que todas tus decisiones pasan, inevitablemente por un filtro emocional e inconsciente. No son tan lógicas como puedas pensar en un principio.

 

Así que cuanto mejores sean las emociones que estás haciendo, mejores decisiones puedes tomar.

Clave # 3 Saber lo que nos mueve a las personas

Siempre, pero la cuestión es que lo que para ti significa placer y lo que significa dolor, muy probablemente, será diferente de lo que signifiquen para mí placer y dolor.

Hacer consciente y darte cuenta de lo qué es para ti dolor y qué es para ti placer te ayudará a acercarte a tu concepto de felicidad.

Clave # 4 Conocer las intenciones positivas

Todo lo que haces en tu día a día, aunque a priori pienses que es dañino para ti, tiene una intención positiva: inconscientemente lo estás haciendo para protegerte de algo, para prevenir alguna situación futura que te estás imaginando o para que te pueda servir para algún objetivo. 

 

Descubrir esa intención positiva para poder seguir manteniéndola una vez que comiences a transformar tu liderazgo será vital para que tu inconsciente no te sabotee el proyecto.

Clave # 5 Responsabilizarte de tu situación actual

Para poder convertirte en un gran líder tienes que responsabilizarte de lo que ahora mismo te está impidiendo llegar a serlo: quizá sean tus pensamientos, tu actitud, tus hábitos….

Si por el contrario lo que haces es culpar a las circunstancias o a los demás, nunca podrás tener potestad de acción sobre la situación y así nunca lo podrás transformar. Está claro que siempre hay cosas que se escapan de nuestra área de control, pero se trata de responsabilizarnos de los que sí está dentro del área sobre la que podemos tomar acción.

Pues estos eran los 5 puntos clave del Autoliderazgo que te quería presentar hoy.

Como te decía en siguientes artículos te iré contando un poco más de cada uno, además de hablarte también de otros influenciadores que intevienen en tu autoliderazgo. 

Ahora te toca a ti: ¿qué te han parecido?, ¿te habías parado a pensar alguna vez en estas claves?, ¿echas en falta alguna que podamos incluir en la lista?. 

Me encantará leerte en comentarios