Coaching

#9 ¿Sabías que algunas de tus creencias no están actualizadas y eso te está limitando?

¿Crecimiento o limitación?

Los pensamientos y creencias que tienes sobre una determinada cuestión tienen el poder de ayudarte a crecer o limitarte en tu camino.

¿Sabes cuando te llega una actualización del sistema operativo de tu ordenador que a veces te resistes y le dices… “probar a instalar mañana”?

Yo sí, lo reconozco. De hecho, en ocasiones le he dado durante días al botón de “recordar mañana”.

Y es que soy consciente de que actualizar el ordenador puede ser tedioso. Hay veces que después de una gran actualización muchos de los programas que funcionaban correctamente dejan de hacerlo, se han quedado desfasados… y toca actualizarlos también.

Vaya, que una tarea que parecía que iba a ser cuestión de unos minutos se transforma en algo más laborioso y a veces bien cargado de frustración, impotencia y dolor, pero que sabes que es importante hacerlo porque sino el ordenador ya no te servirá con todo su potencial.

Pues lo mismo ocurre con tus creencias

Llega un día en el que no sabes bien por qué, no consigues resultados en una determinada área de tu vida o en un objetivo concreto.

En ese momento puedes empezar a culpabilizar, ya sea a otros o incluso a ti mismo de tu suerte; o puede que quizá prefieras ignorar el problema y dedicarte a otro asunto (estrategia que tampoco provoca que el problema se solucione). Pero también puedes escoger una tercera estrategia, responsabilizarte de la situación y desde ahí empezar a descubrir qué es lo que sucede que no está alineado con tu objetivo para poder transformarlo.

Porque a la hora de no tener éxito con un proyecto, uno de los motivos, puede deberse a que quienes somos hoy no es la persona con capacidad de lograrlo, tenemos que crecer y convertirnos en esa persona, en ese “quién” que sí puede conseguirlo.

Y uno de los 6 elementos que más intervienen en nuestro “quien” son nuestras creencias, los pensamientos de seguridad o sentimientos de certeza, que tenemos cada uno de nosotros sobre lo que algo significa.

Si actualizas tu ordenador y funciona mejor, ¿por qué no actualizar tus creencias?

Su importancia

Pero, ¿por qué es tan importante actualizar nuestras creencias?

Piénsalo: ¿de qué manera podrías conseguir ,por ejemplo, ser más eficiente, productivo y eficaz en tu trabajo si tienes grabado que el “presencialismo” es bueno?, ¿cómo podrías vender más si mantienes la creencia de que vender significa “engañar o colocar algo que no quieren” a otros?, ¿de qué manera te relacionarás con tus colaboradores si sigues pensando que están al acecho para arrebatarte tu puesto de trabajo?

Así que las creencias son las que nos dan permiso o no en nuestro inconsciente, te cuento 3 formas en las que lo consiguen:

Preceden tu comportamiento

Seguramente te preguntarás, y qué es primero, ¿el huevo o la gallina?, ¿el pensamiento o la acción?. Pues tal y como yo lo veo tenemos primero el pensamiento y desde ahí actuamos, porque tus creencias preceden a tu comportamiento.

Es decir, por ejemplo frente al reto de alimentarme mejor si pienso que “comiendo sano paso hambre” me será muy difícil mantener el hábito de transformar mi alimentación porque “voy a pasar hambre a la larga”. En cambio si creo y grabo que “comiendo sano cuido mi cuerpo no sólo a corto sino sobre todo a largo plazo” en el momento que me surjan tentaciones me será más fácil reconducir mi comportamiento.

creencias desactualizadas comportamiento

Limitan tus resultados

Porque tus resultados no pueden ser más grandes que tus creencias.

Y es que lo que pienses sobre un determinado asunto será el techo del mismo, me explico: si yo pienso que todas las mujeres estamos en desigualdad no podré ver todas las mujeres que no lo están y modelarlas; si yo pienso que ganando determinados ingresos al mes es suficiente y lo que merezco difícilmente encontraré nuevos caminos para ganar más; si pienso que soy así y no puedo cambiar… será imposible lograrlo.

Puede que aquí pienses: vale Irene, pero es que si me marco unas expectativas mayores después me puedo frustrar. Cierto, no puedo estar más de acuerdo, pero es que no te estoy sugiriendo marcarte altas expectativas que pongan tu objetivo a 1000 pasos de ti, lo que te propongo es fijarte mayores estándares, maneras de actuar que dependan 100% de ti y que te lleven a un mejor lugar del que estás hoy.

creencias desactualizadas resultados

Determinan tu realidad

Ya que tus creencias se convierten en las gafas con las que observas tu realidad e identidad

Cada uno de nosotros tenemos un enfoque determinado, una manera particular de observar el mundo dirigida en la base por nuestras creencias.

Aunque a ti y a mí nos suceda un evento similar es muy probable que le demos un significado diferente dependiendo de las creencias que tengamos almacenadas sobre dicha situación.

Si yo por ejemplo pienso que no soy capaz de grabar un video hablando de mi proyecto, para mí será real y desde ahí observaré mi mundo: cualquier tarea relacionada con preparar, grabar o editar un video me supondrá más de un dolor de cabeza.

Si el autoconcepto que tengo de mí es que soy tímida y me cuesta relacionarme con los demás, mi realidad será que preferiré estar callada y ser casi invisible a los demás con tal de no generar interacciones con otros.

No te voy a engañar, las creencias de identidad son las que más nos pesan, incluso las que calificamos como positivas, pues conforman las llamadas “etiquetas” y pueden generar el efecto de profecía autocumplida.

creencias desactualizadas realidad

Resumiendo lo que hemos visto

  1. Teniendo mejores creencias trabajarás más alineado con tu objetivo
  2. Fijándote nuevos estándares de comportamiento tus resultados se dispararán
  3. Limpiando las gafas de tu realidad recogerás mejores frutos
infografia creencias desactualizadas

Ahora te toca a ti

Te animo a revisar tus creencias. Cuando sientas que algo no va como quieres, posiblemente el origen surja de una emoción derivada de una creencia que no está ajustada con tu meta.

En una Intervención Estratégica y en los Procesos de Coaching trabajamos con las emociones y también con las creencias para transformar aquellas que te limitan por unas mejor y más alineadas con tus objetivos, para que en lugar de frenarte te pongan más cerca de tener los resultados que quieres.

¿Cuál te animas a revisar tú?

Me encantará leerte en comentarios.

#5 Descubre 3 claves para dar feedback constructivo a tus colaboradores, sin hundirlos en la miseria.

Estoy convencida que eso de «alaba en público y corrige en privado» te lo sabes perfectamente. Es vital. También lo es la forma de corregir: no sólo lo que dices, sino mucho más el cómo lo dices; por eso hoy quiero contarte 3 claves para dar feedback constructivo a tus colaboradores, sin que (aun sin querer) los hundas en la miseria. 

Cómo nos comunicamos

Según los estudios solamente el 7% del peso de nuestra comunicación recae en las palabras, es la comunicación verbal. El 93% restante se reparte entre un 38% a la comunicación paraverbal (formada por el tono con el que dices lo que dices, los cambios de voz, el énfasis, la sincronía de lo que dices…) y un 55% para la comunicación no verbal (los gestos, la postura, las miradas…).

Justamente por eso te decía al principio que es mucho más importante el CÓMO te comunicas que lo que transmites con tus palabras. No prestar la debida atención a tu comunicación paraverbal y no verbal puede suponer que generes una mala impresión en tu colaborador sin pretenderlo

Importancia de un buen Feedback

Porque una cuestión está clara, el conocer qué hacemos mal nos ayuda a todos, nos permite mejorar la siguiente ocasión que realicemos la misma acción o una parecida. Por eso el feedback tiene que ser entendido como una oportunidad de crecimiento y mejora por parte de todos, tanto por quienes lo dan como por quienes lo reciben

Y es que si lo piensas, aunque estés muy atento al trabajo que realizas, siempre tenemos puntos ciegos que por nosotros mismos no somos capaces de ver. Contar con la visión de alguien externo nos aporta información, amplia nuestra perspectiva sobre nuestros actos que son invisibles a nuestra percepción hasta que nos los comunican y con ello podemos crecer. Porque si no lo vemos, no lo podemos mejorar. 

Feedback positivo

Probablemente estés de acuerdo conmigo en que alabar o reconocer un trabajo bien hecho es más grato de hacer. Reconocer el esfuerzo, además de los resultados; enfocarnos en apreciar lo que hacen bien tus colaboradores frente a percibir todo lo que hacen mal, es más agradecido. 

Además el hacerlo permite a nuestro colaborador sentirse reconocido y valorado; visible.

Feedback negativo

Por otro lado tenemos el feedback sobre las acciones que no han funcionado bien. Como líderes lo sentimos como pasar un mal rato nosotros al darlo, y el que le vamos a hacer pasar a nuestro colaborador al recibirlo. Como colaborador lo sentimos como que nos están leyendo la cartilla.

También puede suceder que existan líderes que se armen de valor y piensen “bueno, más vale una vez colorado que 100 amarillo” y lo comunican; y otros que por verlo como algo negativo lo postergan una y otra vez hasta que no hay más remedio. Esa es la estrategia que siguen los líderes que prefieren esperar hasta que el dolor o inconvenientes de no decirlo es mucho mayor que hacerlo.

Por tanto estas son las razones por las que es fundamental cambiar el chip. ¿Qué pasaría si viéramos el feedback como una oportunidad de aprender, crecer y mejorar que te regalan o que estás regalando?

Cómo dar feedback constructivo a tus colaboradores

Bueno, y ahora te cuento el pollo del arroz con pollo: las 3 claves para dar feedback constructivo a tus colaboradores, sin hundirlos en la miseria. 

CLAVE #1 Dile lo que ya hace bien para que lo siga haciendo, para que lo mantenga. 

Siempre es buena opción comenzar diciendo algo que ya hace bien, relaja al subconsciente y lo prepara para recibir la información que le ayuda a crecer. 

CLAVE #2 Dile lo que ahora no funciona y puede mejorar, para que lo desactive. 

Y aquí te doy un truco adicional, evita decir decir la palabra “pero” al comienzo de esta frase. “Pero” es una palabra que se considera como el “borrador universal”, cualquier alabanza o cualidad positiva que digas antes de esta palabra quedará automáticamente anulada según la digas. 

CLAVE #3 Dile lo que podría hacer para sustituir lo que no funciona, proponle alternativas. 

Claro, porque no vamos a soltar lo que hace mal y dejarle ahí sin opciones (eso contribuiría a lo de hundirle ⛔️). Por eso aquí le damos una alternativa, algo que puede activar en lugar de lo que queremos que desactive.

Si eres de los que te gusta hacer que tus colaboradores sean independientes (bien por ti 👍🏼) puedes, en lugar de darles una alternativa tu, hacerles en este punto una buena pregunta que les ayude a buscar sus propias soluciones.

Ejemplo

Espero haberme explicado y para asegurarme te dejo un ejemplo de feedback constructivo:

Imagina que tienes un colaborador que trabaja de cara al público encargado de vender billetes de tren a los clientes que llegan a la oficina. El trabajo se ha realizado correctamente, con todas las indicaciones y especificaciones que pedían los clientes, pero debido a que el proceso ha durado más de lo que los clientes esperaban, éstos salen enfadados de la oficina y ponen una reclamación por el servicio. Tú quieres que tu colaborador siga tratando bien a los clientes y haciendo un buen servicio, y también quieres que modifique el comportamiento que dio lugar a la reclamación, ¿cómo se lo dices?. Aquí va una propuesta:

“(Nombre del colaborador), me consta que el servicio que le prestaste al cliente fue perfecto, aún incluso con el nerviosismo que imagino que debían estar provocándote los comentarios que estaban haciendo los clientes mientras esperaban, debes sentirte orgulloso por ello, ¿cómo has sido capaz de mantenerte sereno en ese momento?; si bien es cierto que si te volvieras a encontrar una situación similar en el futuro, quizá sería bueno informarle al cliente, antes de comenzar con el servicio de sacar los billetes, que hacerlo con esas especificaciones concretas demora bastante más el proceso que si los sacas normal».

Acuérdate también de lo que decíamos al principio, además de todas palabras con las mejores intenciones, cuida tu tono de voz, tus gestos, tu mirada, tu postura, el énfasis en tus palabras

En definitiva, recuerda: el feedback, aunque sea sobre hechos negativos, siempre es constructivo, nos ayuda a crecer y a mejorar. 

Ahora te toca a ti: ¿qué te han parecido estas tres claves?, ¿las conocías?, ¿se te ocurre alguna más que pueda mejorar el feedback constructivo?. 

Me encantará leerte en comentarios.

#4 Cómo puedes conseguir que el trabajo de tu equipo esté alineado con sólo 3 preguntas

No es lo mismo un grupo de trabajo (personas con características similares que trabajan para alcanzar objetivos individuales), que un Equipo de Trabajo (personas organizadas para actuar en conjunto, aunando esfuerzos, por un objetivo común. Equipo alineado).

Otro día, si quieres, te puedo contar más detenidamente todas las diferencias entre grupos y equipos de trabajo, pero hoy me quiero centrar en acercarte cómo puedes conseguir que el trabajo en equipo esté alineado con sólo 3 preguntas. 

Y es que no hay nada peor que tener equipos que funcionan como grupos: yendo cada uno a su aire sin tener una dirección concreta y conjunta que seguir.

Vamos con las preguntas:

PREGUNTA #1 ¿Para qué?

Cada organización tiene una VISIÓN que sustenta la decisión de haber creado la compañía.

Responde a preguntas como: ¿Para qué hemos creado la empresa? ¿Qué es lo que persigue conseguir con su actividad?, ¿A qué contribuye en la sociedad?, ¿cuál es el para qué de su existencia?.

Que la visión de la empresa sea conocida por todos sus integrantes aporta dirección: si a la hora de tomar decisiones surgieran dudas sobre qué camino tomar, recordar esta dirección, esta visión conjunta, ayudará en la disyuntiva.

PREGUNTA #2 ¿Qué?

La pregunta «¿qué?» da respuesta a la MISIÓN.

Y aquí nos encontramos con una misión grande formada por tantas misiones pequeñas como equipos existan dentro de la organización. Las misiones pequeñas contribuyen a que la misión grande se cumpla.

La misión de la organización baja a tierra la visión a la que quiere contribuir: de eso que quiere ver realizado en el mundo, ¿qué es lo que concretamente va a aportar ella en los próximos 5-10 o 15 años? 

Y en el caso de los equipos: ¿qué tiene que hacer concretamente cada equipo para contribuir al cumplimiento de la misión de la organización y por tanto de su visión?

En otras palabras, la pregunta «¿qué?» nos lleva a definir objetivos específicos, medibles, alcanzables, realistas y fijados en el tiempo.

Para tener claridad sobre «¿qué vamos a hacer?» hay que definir un objetivo que cumpla con las siglas +SMARTE.

PREGUNTA #3 ¿Cómo?

Esta pregunta trata sobre los procesos que llevarán a alcanzar los objetivos, cómo vamos a actuar, qué es lo que preferimos. Habla de VALORES

Los valores de la empresa tienen que ser coherentes con la misión y la visión de la organización.

Y aquí te estoy hablando de los valores de verdad, no los de cara a la galería, esos que quedan estupendos en un cuadro a la entrada del edificio de la compañía. Tienen que ser los que se viven en el día a día, los que si les preguntamos a otros los pueden observar de forma clara.

Que el equipo conozca los valores vividos, los de verdad, de la empresa es importante ya que les puede ayudar a calibrar si éstos valores de la compañía están alineados con sus propios valores. Trabajar en una organización con la que compartes valores te ayuda a tener una vida congruente y sentirte bien

Visión – Misión – Valores

Ejemplos Misión, Visión y Valores corporativos

Seguramente queden más claras cómo puedes conseguir que tu trabajo de tu equipo esté alineado con sólo estas 3 preguntas si te dejo algunos ejemplos de empresas conocidas: 

COCA-COLA

  • Visión: refrescar el mundo, inspirar momentos de optimismo y felicidad y crear valor y marcar la diferencia.
  • Misión: tiene 6 objetivos, con las personas, las bebidas, los socios, el planeta, el beneficio y con la productividad.
  • Valores: liderazgo, colaboración, integridad, rendir cuentas, pasión, diversidad y calidad.

EBN BANCO

  • Visión: una banca personalizada y flexible, en la que cada cliente es único. 
  • Misión: desarrollamos y trabajamos de un modo excelente una innovadora cartera de productos especializados en un entorno de confianza y cercanía tanto entre nosotros, como con nuestros clientes y con cuantos nos relacionamos.
  • Valores: innovación, personalización, confianza, especialización.

ASOCIACIÓN ESPAÑOLA PARA LA CALIDAD

  • Visión: Impulsar la Calidad como motor del desarrollo de las personas, la competitividad de las organizaciones y la mejora de la sociedad. 
  • Misión: Ser la Comunidad de referencia que lidere la transformación de la disciplina Calidad, adaptándola al nuevo entorno.
  • Valores: ética y transparencia, eficiencia y profesionalidad, compromiso, independiencia de criterio, cooperación y confianza y reconocimiento.

En definitiva para saber cómo puedes conseguir que el trabajo de tu equipo esté alineado con sólo 3 preguntas, tendrás que acercarles el ¿para qué?, el ¿qué? y los ¿cómo? de la organización. La visión, la misión y los valores reales de la empresa. 

No sólo les ayudará a sentirse alineados, sino que también les aportará seguridad, compromiso y sentirse parte de algo más grande, ya que con su trabajo diario están contribuyendo a que se realice la gran misión de la empresa.

Ahora te toca a ti: ¿qué te han parecido estas tres preguntas?, ¿sabes su respuesta para transmitírsela a tus colaboradores?, ¿cuál de las 3 preguntas crees que alinea más a tu equipo?. 

Me encantará leerte en comentarios.

#2 Los 5 puntos clave del Autoliderazgo

Tal y como yo lo veo, para potenciar tu liderazgo y guiar a tu equipo de manera efectiva, más que “hacer” o implantar medidas en el equipo, primero tienes que “ser”, es decir, transformarte en un líder de líderes, por eso hoy quiero contarte los 5 puntos clave del Autoliderazgo, que más adelante, y en siguientes artículos te iré desmenuzando uno a uno.

Clave # 1 Descubrir cómo haces tus emociones

El enfoque que tengas sobre un determinado asunto (positivo o negativo) va a determinar la energía de la que podrás disponer.

Dotar de significado una situación es calificarla y definir inconscientemente si esa situación es buena o mala para ti.

Pues bien, con este enfoque y ese significado hacemos las emociones que gobiernan nuestro día

Si, has leído bien, según el coaching estratégico, las emociones no son “algo” que nos viene impuesto por las circunstancias y que solamente podamos aceptar, no: las emociones las hacemos nosotros dependiendo de donde estamos poniendo nuestra energía y el significado que le estamos dando

Y esto, si lo piensas, es muy positivo, ya que nos hace dueños, siempre y en cualquier situación, de nuestras emociones. 

Clave # 2 Entender cómo tus emociones intervienen en tus decisiones

Tu mayor fuente de poder está en las decisiones que tomas. Y una cosa está clara: siempre estás decidiendo, incluso cuando decides no decidir.

 

Está claro que todas tus decisiones pasan, inevitablemente por un filtro emocional e inconsciente. No son tan lógicas como puedas pensar en un principio.

 

Así que cuanto mejores sean las emociones que estás haciendo, mejores decisiones puedes tomar.

Clave # 3 Saber lo que nos mueve a las personas

Siempre, pero la cuestión es que lo que para ti significa placer y lo que significa dolor, muy probablemente, será diferente de lo que signifiquen para mí placer y dolor.

Hacer consciente y darte cuenta de lo qué es para ti dolor y qué es para ti placer te ayudará a acercarte a tu concepto de felicidad.

Clave # 4 Conocer las intenciones positivas

Todo lo que haces en tu día a día, aunque a priori pienses que es dañino para ti, tiene una intención positiva: inconscientemente lo estás haciendo para protegerte de algo, para prevenir alguna situación futura que te estás imaginando o para que te pueda servir para algún objetivo. 

 

Descubrir esa intención positiva para poder seguir manteniéndola una vez que comiences a transformar tu liderazgo será vital para que tu inconsciente no te sabotee el proyecto.

Clave # 5 Responsabilizarte de tu situación actual

Para poder convertirte en un gran líder tienes que responsabilizarte de lo que ahora mismo te está impidiendo llegar a serlo: quizá sean tus pensamientos, tu actitud, tus hábitos….

Si por el contrario lo que haces es culpar a las circunstancias o a los demás, nunca podrás tener potestad de acción sobre la situación y así nunca lo podrás transformar. Está claro que siempre hay cosas que se escapan de nuestra área de control, pero se trata de responsabilizarnos de los que sí está dentro del área sobre la que podemos tomar acción.

Pues estos eran los 5 puntos clave del Autoliderazgo que te quería presentar hoy.

Como te decía en siguientes artículos te iré contando un poco más de cada uno, además de hablarte también de otros influenciadores que intevienen en tu autoliderazgo. 

Ahora te toca a ti: ¿qué te han parecido?, ¿te habías parado a pensar alguna vez en estas claves?, ¿echas en falta alguna que podamos incluir en la lista?. 

Me encantará leerte en comentarios